La rotación más veloz de la Tierra plantea desafíos para los sistemas de cronometraje precisos

El pasado cuatro de agosto, la Tierra giró alrededor de su eje más rápido de lo habitual, reduciendo la duración del día en algo más de una milésima de segundo. Los científicos han confirmado que el día fue aproximadamente 1,25 milisegundos más corto de lo esperado, según los cálculos realizados a partir de observaciones precisas. Se trata del tercer evento similar registrado en los meses de verano de este año, lo que aumenta el interés sobre la causa y las posibles consecuencias de este fenómeno creciente.

Normalmente, la rotación de la Tierra completa una vuelta en unos 86.400 segundos exactos. Sin embargo, ayer esa cifra descendió a 86.399,9875 segundos. Aunque este cambio es imperceptible para cualquier persona, los expertos advierten que en los últimos años estos acelerones han sido más frecuentes. Entre los factores que influyen en estas variaciones destacan la posición de la Luna, el comportamiento de las mareas, los vientos en la atmósfera y los movimientos internos del núcleo terrestre.

En el pasado, la desaceleración de la rotación terrestre obligó a añadir segundos extra a nuestros relojes. Ahora, el escenario se invierte y se contempla la necesidad sin precedentes de restar segundos, lo que se conoce como ‘segundo intercalar negativo’. Aunque la gran mayoría de las personas no notará ningún cambio, esta diferencia supone todo un reto para sistemas que requieren una sincronización ultraprecisa, como es el caso del GPS. Por ello, los científicos trabajan ya en nuevas soluciones y adaptaciones para estar preparados ante la posible introducción de este ajuste temporal.

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *