El uso precoz del smartphone agrava la salud mental en la infancia, revela un estudio mundial

Una reciente investigación ha revelado que los niños que poseen un teléfono inteligente antes de cumplir trece años tienen una probabilidad significativamente mayor de experimentar problemas de salud mental durante la adolescencia y la etapa adulta temprana. Entre los riesgos identificados se encuentran pensamientos suicidas, episodios de ira, dificultades para mantener la estabilidad emocional, desconexión de la realidad y una menor autoestima. Los expertos subrayan que la exposición temprana a las redes sociales tiene efectos negativos y mencionan otros factores asociados como el ciberacoso, los trastornos del sueño y el deterioro en la comunicación familiar.

El estudio, publicado en una prestigiosa revista sobre desarrollo y capacidades humanas, se basa en el análisis de datos de más de cien mil jóvenes de todo el mundo. Los investigadores, dentro del marco del «Global Mind Project», sometieron a los participantes a un cuestionario psicológico diseñado para medir su bienestar social, emocional, cognitivo y físico. El foco principal del análisis fue la salud mental de la Generación Z, la primera generación que ha crecido rodeada de teléfonos inteligentes durante la infancia y la adolescencia.

La autora principal, la doctora Tara Thiagarajan, afirma que los resultados son sorprendentemente claros y evidencian que las mentes jóvenes son especialmente vulnerables en entornos digitales. Debido a los daños que supone el uso temprano de smartphones, varios expertos proponen prohibir el acceso a dispositivos y redes sociales a menores de trece años de la misma manera en que se restringe el consumo de alcohol y tabaco. Países como Francia, Países Bajos, Italia, Nueva Zelanda y varios estados de EE UU ya han impuesto limitaciones al uso del teléfono en los colegios.

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