El último informe sobre empleo y desarrollo social de la Comisión Europea revela que alrededor de 51 millones de personas en la Unión Europea, es decir, uno de cada cinco ciudadanos, continúan fuera del mercado laboral. Los principales grupos afectados son mujeres, personas de entre 55 y 64 años, migrantes y personas con discapacidad, cuya mejor integración puede ayudar a contrarrestar la pérdida de fuerza laboral derivada de los cambios demográficos y reducir la escasez de trabajadores cualificados en Europa.
El informe detalla que, a pesar del incremento de la tasa de empleo hasta el 75,8% y de la creación de 1,8 millones de nuevos puestos de trabajo en 2024, siguen existiendo profundas brechas en la participación laboral. Las mujeres, especialmente las madres con hijos pequeños, están significativamente subrepresentadas, principalmente por la carga de cuidados y la falta de servicios accesibles para la infancia. Además, la tasa de empleo entre las personas mayores de 55 años se mantiene baja y los migrantes y personas con discapacidad enfrentan barreras adicionales como la discriminación o el desconocimiento de sus cualificaciones.
El informe sostiene que políticas como la ampliación de la oferta de cuidado infantil, el fomento del empleo flexible para mayores, la aceleración del reconocimiento de habilidades de migrantes y medidas específicas para la contratación de personas con discapacidad son esenciales para avanzar hacia el objetivo de un 78% de participación laboral en 2030. Todo ello, según la Comisión, contribuirá no solo a reducir la pobreza y fortalecer la cohesión social, sino también a aumentar el crecimiento económico de la UE y su peso en la economía global.

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