La Organización Mundial de la Salud y UNICEF han advertido que una de cada cuatro personas en el mundo no tiene acceso seguro al agua potable. Esta preocupación se ha hecho pública en el marco de la Semana Mundial del Agua en Ginebra, tras la presentación de un informe detallado que, pese a reconocer avances en la última década, señala que miles de millones de personas siguen sin servicios básicos de agua, saneamiento e higiene.
El informe conjunto destaca las profundas desigualdades en el acceso a estos servicios esenciales, especialmente en países de bajos ingresos y regiones vulnerables. Comunidades rurales, niños y minorías sufren una falta de acceso mucho mayor que el resto de la población mundial. Se estima que quienes viven en los países menos desarrollados tienen el doble de probabilidades de carecer de acceso al agua potable y el triple de riesgo respecto a los servicios de higiene adecuados en comparación con otros países.
Las autoridades de la OMS subrayan que el acceso al agua, saneamiento e higiene es un derecho humano fundamental y llaman a priorizar a las comunidades más excluidas. Por su parte, la representante de UNICEF, Cecilia Scharp, recalcó la urgencia de actuar rápidamente para proteger la salud y el futuro de los niños. Los responsables insisten en la necesidad de adoptar medidas urgentes y decididas para alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible.

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