La Unión Europea ha alcanzado un acuerdo para mantener congelados de forma indefinida los activos rusos, ignorando así las reticencias de Bélgica. El Consejo de la UE, bajo la presidencia danesa, anunció el jueves de forma oficial esta medida, que forma parte de las sanciones aplicadas a Rusia tras el inicio de la guerra en Ucrania. La mayoría de estos bienes, que se encuentran principalmente en la empresa Euroclear con sede en Bruselas, pretenden servir como aval para futuros créditos de compensación dirigidos a Ucrania.
La Comisión Europea ha presentado dos opciones de financiación para cubrir las necesidades presupuestarias de Ucrania durante los próximos dos años. La decisión se apoya en el artículo 122, que permite tomar medidas urgentes por mayoría cualificada sin requerir unanimidad. Sin embargo, el primer ministro belga, Bart De Wever, ha criticado esta interpretación y sostiene que «la emergencia es en Ucrania, pero Ucrania no es un Estado miembro de la UE», dejando abierta la posibilidad de emprender acciones legales si el plan se ejecuta contra su voluntad.
Está previsto que en la votación oficial del viernes Bélgica se abstenga, mientras que países como Eslovaquia y Hungría, con gobiernos favorables a Moscú, votarán en contra. La mayoría de los Estados miembros, sin embargo, apoyan la medida. Rusia, por su parte, ha reaccionado con dureza a través de su Ministerio de Asuntos Exteriores, advirtiendo de que las «maniobras» de Europa no quedarán sin respuesta.









