Más de dos tercios de los productos pedidos a través de grandes plataformas de compras procedentes de China no cumplen con los estándares de seguridad exigidos en la Unión Europea, según un reciente informe encargado por la Comisión Europea. Dentro de estos productos, más de una cuarta parte ha sido clasificada directamente como potencialmente peligrosa para los consumidores europeos.
Entre los artículos analizados, los expertos detectaron irregularidades químicas y técnicas en productos como joyería, juguetes infantiles y cargadores de dispositivos eléctricos. Se advierte de la presencia de altos niveles de sustancias cancerígenas especialmente en algunos accesorios y existe riesgo de sobrecalentamiento e incendio en determinados cargadores USB.
Las autoridades subrayan que, aunque estos productos de bajo coste resultan atractivos por su precio y fácil acceso, esconden peligros importantes relacionados con la calidad y la seguridad. Mientras los productos importados por canales tradicionales suelen pasar controles aduaneros, pequeños paquetes de menos de 50 euros muchas veces eluden estas revisiones, lo que eleva los riesgos. Para revertir esta situación, la UE prepara nuevas normativas que, a partir del 1 de julio de 2026, exigirán controles y tasas también a estos pedidos de bajo valor. Los expertos aconsejan a los consumidores extremar la precaución con ofertas excesivamente baratas en Internet.









